¿Puede llegar un casco inteligente a sustituir a los coches autónomos?

Category:

Inventan un wearable que aumenta los reflejos al volante para evitar accidentes

España es uno de los países con un mayor uso de wearables a nivel mundial. Este consumo no solo se limita a dispositivos de salud y actividad física, como era en sus inicios, actualmente también son utilizados para controlar de forma remota el móvil, para no sentirse solo o para disfrutar un verano al aire libre

España se convirtió en el año 2018 en el segundo mercado global con mayor penetración de la tecnología wearable, únicamente por detrás de EEUU, según los datos recogidos por la empresa de investigación IPSOS

«En el último trimestre del año 2018, se vendieron casi un millón de wearables en España» según Ignacio Cobisa, analista senior de investigación de IDC España

Wearables diseñados por españoles

Las starts up españolas especializadas en dispositivos portátiles miran hacia el futuro, la estrategia estrella: aprovechas los huecos en el mercado para lanzar productos “Marca España” y conquistar nuevos mercados. Ejemplo de ello es la plataforma que te permite hacerte un electrocardiograma a través de tu wearable, descubrimiento del Doctor Miguel Ángel Cobos; o el dispositivo que lleva por nombre COPCA, diseñado por un equipo de investigación murciano, el cual permite detectar los síntomas de un infarto. Pero no solamente las empresas tecnológicas buscan estar a la altura de las grandes potencias mundiales en el sector de los wearables, también los centros médicos, como V-LAP, aprovechan los últimos avances tecnológicos. Hoy os traemos otro gran ejemplo de innovación tecnológica en el ámbito de los dispositivos portables “marca España”: el casco que lee el cerebro y mejora la conducción. 

Un casco que conoce nuestros pensamientos al volante

Un casco neurotecnológico (neuroprótesis) que funciona con sensores los cuales detectan los cambios en las corrientes eléctricas en forma de ondas cerebrales. 

El dispositivo monitoriza la actividad cerebral del conductor para que el vehículo inteligente conozca las acciones que pretende realizar, como frenar o girar el volante, y las lleve a cabo antes que él.

¿Cómo funciona?

Este wearable permite detectar la intención de ejecutar la frenada y recortarla diez o doce metros cuando se circula hasta a 100 y 120Km/h. De hecho, la orden que envía el cerebro es entre 0,2 y 0,5 segundos más rápida que la acción de frenar con el pie. «Esos milisegundos pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte», señala María López, matemática e ingeniera que ha desarrollado el dispositivo. Con ello se pretende reducir el número de accidentes y salvar vidas.

«El desarrollo de ‘wearables’ es una apuesta estratégica de la compañía: nuestra misión es acercar la neurociencia y la neurotecnología a la sociedad y la única manera es que la tecnología se adapte al usuario, no al revés», 

María López, cofundadora y CEO de BitBrain la start up encargada del desarrollo del dispositivo inteligente.

Colaboración con Nissan

El casco con electrodos se integrará en los coches de la marca Nissan quien ha defendido en el CES (Consumer Electronics Show):

 

 “Incluso en un mundo donde tendremos inteligencia artificial que puede conducir por nosotros, la idea era tomar ventaja de esta tecnología para perpetuar el placer de conducir en lugar de reemplazar al conductor”, comentaba Lucian Gheorghe, uno de los responsables del proyecto.

Entre otras cosas, desde la firma contemplan también que, si el coche está en modo autónomo, la tecnología pueda usarse para “detectar y evaluar la incomodidad del conductor”.

La pregunta es si realmente este sistema es útil para evitar accidentes, si logrará Nissan llegar antes que los coches autónomos o si se convertirá finalmente en una alternativa a estos. 

 

Se haga realidad o no el ambicioso proyecto de la compañía, las interfaces cerebro-máquina podrían tener otras mucha otras aplicaciones en el futuro. Aunque, habrá que esperar para ver si la ciencia ficción se hace realidad y acabamos sentándonos ante el volante con un casco en la cabeza